domingo, 22 de junio de 2014

La Regenta

En esta entrada publico un comentario sobre el capítulo XXVI  de La Regenta.

En este fragmento podemos apreciar las diversas características realistas-naturalista de Clarín.
La ciudad de Vetusta se nos presenta como una sociedad que vive el conflicto de ideales de principios del siglo XIX. Dicho conflicto se refiere al cambio de una sociedad estamental del Antiguo Régimen, a la sociedad de clases que profesaba el Liberalismo. Así pues tanto la Aristocracia como la Iglesia se encontraran en un continuo conflicto por apoderarse de la hegemonía de Vetusta.

 El tema con el que nos ilustra Clarín en este fragmento es la decisión de Ana de salir de Penitencia el Viernes Santo. Sin embargo esto conlleva a un trasfondo mayor, puesto que este acto de devoción se percibe en Vetusta como un ejemplo más del poder de persuasión que tiene Fermín de Pas, responsable de esta actitud fanática de Ana Ozores y que anteriormente había mostrado la conversión de Don Pompeyo en este mismo capitulo.

Es un objetivo primordial del realismo mostrar los conflictos  que ocurría en la sociedad decimonoica a un nivel colectivo, sin duda esto se hará a través de un narrador en 3ª persona omnisciente y que se muestra lo más objetivo posible, convirtiéndose la literatura en un documento lo más fiel posible a la realidad.

Sin duda el realismo se ve reforzado por el naturalismo y percibirá ese esfuerzo por retratar los acontecimiento no solo mediante reacciones generales sino a nivel individual, el individuo y el medio están íntimamente relacionados en este fragmento.

Así pues la decisión de Ana se percibe de forma distinta entre la comunidad Vetustense. Por un lado tenemos la reacción de los Vegallanas, quien están considerados como la aristocracia moderna, que surge en el siglo XIX. Estos considerar esos actos puramente fanáticos y fuera de contexto. Vemos por ejemplo como la Marquesa esta completamente envidiosa de La Regenta y no precisamente de su espíritu religioso sino que será el centro de atención en toda Vetusta. Sin embargo por otro lado el populacho que se puede considerar como los habitantes más atrasados en cuanto ideales, ven esta idea como un autentico acto de devoción.

Esta actitud dual que muestran los Vetustense estará presente en toda la obra, debido  al cambio tan forzoso que se vive en el siglo XIX, como hemos dicho una característica del realismo-naturalismo es la unión del personaje con su medio así Clarín piensa que la sociedad Española no a sabido asimilar los verdaderos conceptos del Liberasmo y lo que se nos muestra es una sociedad híbrida entre el pasado y un futuro pseudomoderno, por tanto los personajes tampoco tienen unos caracteres claramente definidos, sino que están en continuo conflicto entre ellos y su medio.

 Aquí lo vemos en el caso de Ana que por un lado hace un acto que se supone con ánimo de misericordia y por una decisión personal pero por otro lado se siente avergonzada de lo que está haciendo, así mismo el Magistral no se siente como un canónigo orgulloso de su feligresa sino que se siente con actitud triunfante hacia si mismo por dejar claro su posición dominante.

Así pues el Naturalismo nos presenta la sociedad siempre degradada pues no se encarga de mostrar una realidad idealizadora como si lo hacía el neoclasicismo, pero no es intención del autor criticar este estado de degradación sino simplemente darlo a conocer, el escritor no es un juez quien dedica sino que se tiene que comportar como un científico quien observa, experimenta y muestra.

En este caso veremos tanto la descripción de los  finos ropajes morados que lleva Ana Ozores como la sensación de dolor de sus pies descalzos al pisar las piedras o como se clavan las espinas en la corona que lleva Vinagre, lo que nos muestra una visión más humana en el sentido de imperfecta que nos hace simpatizar más con el pasaje litúrgico que nos está mostrando.

El hecho de que se nos situé en un tiempo o festejo concreto, nos da también esa sensación de verosimilitud que persigue el naturalismo, pues el lector se sentirá más identificado si reconoce algo tan popular como las fiestas nacionales.
Por lo tanto tenemos una visión bastante clara de la meta que pretendía Clarín al crear  la ciudad Vetustense en su obra y que sirviera de espejo crítico  a la España de principios de Siglo.
Jesús Vila García

martes, 3 de junio de 2014

El estudiante de Salamanca y cuentos románticos.

El estudiante de Salamanca, obra escrita por José de Esponcedra, es un cuento en verso que pertenece a la tradición legendaria.
En la obra se dan los rasgos estilísticos típicos del cuento romántico, que da cabida a temas trágicos, religiosos, morales, de amor… El narrador es generalmente en tercera persona y omnisciente. El cuento está dividido en cuatro partes, cada una encabezada por un lema. El cuento es un largo poema de la noche y la muerte, desarrollado entre media noche y el amanecer.
En la obra aparecen lugares y personajes siempre llenos de misterio, sombríos y siniestros. Hay un cambio del lugar a un territorio fantástico, se transforma en un mundo penumbroso lleno de espectros. Este desplazamiento es algo común del cuento romántico.
El cuento reúne varios motivos temáticos comunes en el romanticismo y que ya tienen unos antecedentes.
El donjuanismo es uno de los principales. El protagonista, don Félix, es un orgulloso y arrogante estudiante que no acepta otra ley que no sea la suya. Se parece en muchos sentidos al don Juan Tenorio de Zorrilla, en su donaire físico, su audacia y su cinismo. Don Félix es una nueva reencarnación del diablo, con la diferencia de que él no se arrepiente de nada, incluso a la hora de morir, al contrario que don Juan Tenorio.
La mujer transformada en esqueleto es un motivo temático espeluznante que guía a don Félix hasta la muerte. El encuentro nocturno con la dama misteriosa es una advertencia y una premonición del castigo que recibirá el protagonista. Esto aparece desde el Siglo de Oro, donde al final de la obra, antes de morir los personajes mostraban su arrepentimiento, aunque en este caso don Félix continua siendo desenfrenadamente arrogante.
La visión de su propio funeral tiene como antecedente La leyenda del estudiante Lisardo, donde el estudiante presencia su propio funeral al igual que Félix.  
El poder que creen tener los protagonistas los hacen ser como son, sus interminables acciones déspotas y criminales, de las cuales se arrepienten al morir, a excepción de algunos como don Félix.

La muerte de los protagonistas es algo que se ve mucho en los cuentos románticos, como por ejemplo La peña de los enamorados. Zulema, una bella mujer mora, está enamorada de don Fadrique, un soldado cristiano, pero ella piensa que su padre se opondrá a su relación. Intentan escapar juntos, pero una vez que el padre de Zulema les alcanza, los dos se tiran por una peña, no quieren vivir si no están juntos. Su padre, al no aceptar esta unión fue quien causó, en cierta manera, la muerte de los enamorados.

En La dama blanca de Baden, el cuento está centralizado en una leyenda, la historia de una mujer bella pero ambiciosa, que ansiaba el poder y mata a sus dos hijos para poder casarse con un joven de buena posición social. Esta leyenda, como se dice antes, centraliza el cuento, el encuentro con “la dama blanca” es una premonición de muerte para la persona que la ve.

Para terminar, el cuento El aparecido, también centralizado por la leyenda de un pueblo arruinado por un fantasma que acechaba a los habitantes, era el fantasma de un gran señor que residía en una villa, a su muerte fue muriendo cada más gente, de manera misteriosa. La presencia de fantasmas aparece de nuevo como un presagio de muerte, de nuevo un común motivo temático romántico.



miércoles, 28 de mayo de 2014

Congreso Liberal I

Asistí a una de las ponencias del congreso Liberal I, del cual Juan Carrete Pandorro hablaba sobre las pinturas de Goya. Pero sobre todo se centró en los disparates de Goya.

Hay que destacar varios de dichos disparates que se llevaron a cabo en la poniencia:

-Disparates Goya 1815-1819 síntesis alegórica de la sociedad económica de aquella época.

Los temas tratados fueron los siguientes:

Los liberales no se asustan, saben que el absolutismo es como un espantajo.

El falso gigante del absolutismo asusta y amedrenta a los liberales.

Un servil furioso, cabalgando sobre un fraile, arremete contra los liberales, que no se austan ante el bravucón.

-Dispate femenino: mujeres-liberales/ peleles-serviles.

-Disparate volante: la libertad es raptada por los serviles y transportada por el mostruo del absolutismo.

Caballo raptor: el caballo (el bien) salva a una mujer (la libertad) de caer en las fauces de los mostruos (ratas) absolutistas que devoran al pueblo.

-Disparate alegre.: los liberados representados por las mujeres, enfrentados a los serviles, lo deforme y lo grotesco.

Exhortaciones:la indecisión por escoger uno de los dos bandos. A la derecha la flexión, la razón y el bien; a la izquierda la máscaras de la hipocresia.

-Disparate puntual: la libertad en ajustado equilibrio. Los serviles ciegos ante la Libertad.

-Disparate pobre: una mujer huye de la muerte y de la ira absolutista para refugiarse entre el pueblo.

-Disparate general: el absolutismo es venerado por dos eclesiásticos.

Bobalicón: el gigantón monstruoso absolutismo trata de atraerse y atrapar a un individuo.

Los ensacados: los liberales mudos y privados de la libertad por los serviles . También están los ensacadores.

-Disparate de carnaval: dos condenados por la inquisición.

Con todo esto, puedo dar por concluida mi memoria sobre dicho congreso.


martes, 20 de mayo de 2014

Ponencia Congreso Liberal I

Acudí a a una conferencia sobre Goya en la cual se trataban algunos aspectos pictóricos y culturales del autor que reflejaban en sus obras una fuerte conexión entre la historia y la psicología del artista.

Cobra importancia en sus obras el tema de las estampas (sumaban un total de 132): mostraban temas religiosos, retratos del rey, algunos sobre la tauromaquia y sobre todo mostraban ese cainismo en la Guerra de la Independencia.

La ponencia de Juan Carrete Parrondo se centró sobre todo en exponer diversos Disparates de Goya, representaban sobre todo la libertad del pueblo llano, representado como mártires de las altas clases, los serviles, que están representados como monstruos o caricaturizados de manera grotesca. Este contraste grotesco ya lo encontramos en los cuadros de la Edad Media cuando se mostraba a Cristo crucificado pero con un rostro bello y en cambio el resto de la escenas eran unos verdugos de rostro deforme o que inspiraban temor.

En todos los disparates hay un único protagonista y el terror. Desde dos puntos antagónicos representados por las clase que ya hemos mencionado.

Por ejemplo en el Disparate cruel, vemos a un servil, a un noble a lomos de un fraile que esta apunto de cargar contra unos jornaleros con una vara. Esto resulta un sátira de los caballeros nobles, pues su vestimenta son solo ropajes, no hay ningún tipo de honor , representa odio que inspiraba el absolutismo.  
Así es una escena en completo movimiento donde todas las caras están ocultas menos la del fraile que es un rostro agónico y de terror pues es la figura que más expresa al espectador y también muestra la sumisión de la iglesia al poder dominante.

Por otro lado en el disparate de Caballo raptor, podemos ver la figura del caballo arremetiendo contra una mujer de rostro siniestro e impasible. Normalmente el caballo es símbolo de libertad pero en este caso parece que todo esta distorsionado todo es fiero y el ser humano se siente impotente.


En el disparate La lealtad vemos un personaje céntrico inofensivo, estático mientras los otros personajes grotesco estan burlándose de él en coro. Esto muestra como la lealtad solo la poesia unos pocos quienes continuamente se encontraban fuera de contexto pues la Guerra de la Independencia era una guerra de bando en la cual la sociedad se estaba desmoronándose  y el pueblo llano tomaba poder asi pues solo la lealtad solo se entendía como lealtad a uno mismo, prevalecerá en esta época un sentido de individualismo  y egoísmo debido en parte a los principios económicos de Adam Smith.

Don Juan Tenorio , José Zorrilla

Don Juan Tenorio de José Zorrilla (1844)
 En la primera parte de la obra podemos observar como Don Juan Tenorio se nos presenta con las características propias del burlador: es un hombre orgulloso, sin ningún tipo de escrúpulos, sin miedo a la muerte y  para él las mujeres no son más que trofeos que añadir a su mala fama.
En varias ocasiones de la obra se relaciona con el diablo:  así  en la primera en escena III del segundo acto , Don Luis admite que Don Juan se parece Satanás; también Brígida cuando habla con él a solas y le pregunta a Don Juan con quien  está, él afirma que está con el diablo ( acto primero escena II ) y el escultor a Don Juan le habla que Don Diego tenía un hijo que era peor que el demonio ( Acto primero, segunda parte).
Sin embargo está imagen de Don Juan no es una imagen clara en toda la obra y ciertamente hace dudar sobre su verdadera condición.
En primer lugar es muy significativo el final de la escena IX , en el acto cuarto ; cuando Don Juan de rodillas admite a Don Gonzalo que no puede vivir sin su hija, doña Inés, que la desea y que solo ella puede convertir a un demonio como él en un ángel. Sin embargo ni Don Gonzalo ni Don Luis le cree y deciden batirse en un duelo que acaba con la muerte de estos últimos.
También vemos que al manifestarse la estatua fantasmagórica de Don Gonzalo; Don Juan piensa que esto es una artimaña del Capitán Centellas y Avellaneda y también decide batirse en duelo, combate que le costará la vida de Don Juan.
 Por tanto vemos que Don Juan lo resuelve todo con violencia, aunque en un principio quiera emplear la benevolencia pero el espíritu del burlador siempre logra tomar el mando en la situación.

Incluso en la última escena cuando Dios consigue perdonar a Don Juan  gracias a la intervención de doña Inés, el mismo Don Juan admite que este dios de la clemencia es el dios de Don Juan tenorio. Así pues, no estamos ante un dios justo, sino que es un dios que se ha dejado persuadir por las lastimeras suplicas de doña Inés que al fin y al cabo sigue siendo una mártir bajo el yugo de Don Juan. Por tanto bajo mi punto de vista Don Juan no se “rehabilita” sino que simplemente emplea sus artimañas propias del burlador para engañar a su amada, a Dios y al propio lector.

domingo, 18 de mayo de 2014

Don Juan Tenorio

Don Juan Tenorio es un drama romántico escrito por José Zorrilla publicado en 1844. En esta obra vemos la historia de un personaje muy orgulloso y desafiante, como es Don Juan. En varios momentos de la obra, otros personajes como Brígida, don Diego o don Gonzalo, lo han relacionado con Satanás. El protagonista muestra una gran destreza, fuerza, y valor, además de ser un gran seductor, esto lo convierte en un monstruo, sobre todo para don Gonzalo, y don Diego, padre de don Juan, que reniega de su hijo por todas las maldades que ha cometido.
El final de esta obra es muy significativo, porque como veremos, por más honorable y orgulloso que quiera ser Don Juan, en el acto II muestra sus sentimientos hacia Inés. Estos sentimientos son verdaderos, pero por su fama de vividor ningún personaje logra creérselo. El amor que siente hacia Inés hace que se convierta en un hombre enamorado capaz de arrodillarse ante don Gonzalo (Padre de Inés) para pedirle su mano. Sin embargo el odio ciega el corazón del padre, aunque al final cuando aparece su estatua podemos ver su culpabilidad.
De manera que el amor a Inés hace que don Juan pase de ser un monstruo a un amante civilizado. Inés es una de sus víctimas, al tener la osadía de mandarle la carta y secuestrarla.
Al final de la obra, cuando aparece la sombra de Inés y la estatua de don Gonzalo, don Juan entra en un conflicto dentro de su mente, duda entre la realidad, la visión sobrenatural, el sueño, el delirio, la imaginación febril… En ese momento, es cuando el protagonista se siente culpable de todas sus fechorías, de todo su pasado. Entra en un estado desesperador. El Comendador es quien comunica a don Juan su muerte, el tiempo de vida que le queda, mostrándoselo con un reloj de arena, al que le queda muy poco tiempo. Don Juan se lamenta por sus pecados, en este momento de arrepentimiento aparece doña Inés, quien ofreció su alma a Dios para salvar la del protagonista. Este amor angelical salva a don Juan, gracias a doña Inés. Ella logra que se arrepienta de todo su pasado y ambos se salvan y van al cielo. Esto puede llamarse salvación por el amor, doña Inés entró en la vida de don Juan para salvarlo.

Todos los encuentros y enfrentamientos con espectros y sombras hacen que don Juan se torne arrepentido hacia Dios y muera. 

viernes, 16 de mayo de 2014

La represión absolutista y el exilio

Durante la conferencia se analizaron varios cuadros de Goya (1746-1828), pintor y grabador español contemporáneo a la Guerra de la Independencia. Se comienza comentando algunos de sus cuadros que reflejan violencia, como “Corridas de toros” (1815-16). La violencia que intenta expresar en la obra se representa con los desastres de la guerra. Otra de las obras presentadas es “Fantasmagorías”. Las fantasmagorías eran proyecciones de luz de monstruos, pero Goya no llegó a conocerlas.

Durante esta época era muy común la venta de estampas, en diarios como “Diario de Madrid” o “Gaceta de Madrid”. Estas estampas trataban varios temas: religiosos; reales, retratos del rey o la familia real; o de tauromaquias. El mercado estaba inundado de estampas, sobre todo religiosas y reales.  

Goya pinta una serie de cuadros a los que titula “Los disparates”. Los pinta en un ambiente de violencia y de pronunciamientos militares. Los disparates son un modo de acercarse a la lucha entre dos fuerzas: el bien y el mal; lo bello y lo grotesco. Casi todos los “disparates” están protagonizados por el miedo y el terror. Se presentan la maldad por medio de la frialdad y lo grotesco.

Dentro de “Los disparates” encontramos algunos cuadros como:

-          “Disparate conocido”, es un cuadro donde se presentan un grupo de liberales, frente al absolutismo, que lo presenta como un espantajo, y así vemos la visión del pintor, el absolutismo como un espantajo al que no hay que temer.

-          “Disparate de miedo”, otro cuadro donde vemos el gigante falso del absolutismo, que asusta a los soldados liberales.

-          “Disparate cruel”, aparece un servil furioso cabalgando arremete contra los liberales que no se asustan ante el bravucón.

-          “Disparate femenino”, se presentan dos grupos, uno de mujeres liberales y otro de serviles, las mujeres tienen más poder frente a los serviles, que son unos ignorantes.

-          “Caballo raptor”, cuadro en el que aparece un caballo, representando el bien, que salva a una mujer, la libertad” de caer en las fauces de un monstruo.

-           "Disparate alegre”, oposición de dos grupos, uno que representa lo feo, el absolutismo, y otro representando a las mujeres como lo liberal.

-          “Disparate desordenado”, hay una monstruosidad dual, el monstruo se presenta como las consecuencias de la político absolutista.


-          “Disparate pobre”, aparece una mujer (la libertad) huye de la muerte y de la ira absolutista para refugiarse en el pueblo.

-          “Disparate de carnaval” aparecen dos condenados por la inquisición, maniatados y con sambenitos.

-          “Disparate fúnebre”, muere la verdad/constitución y resucita la mentira/absolutismo.

En resumen, gracias a  todos estos ejemplos de “Los disparates” podemos apreciar la ideología y su opinión sobre la guerra, que, si es correcta la interpretación, Goya estaba a favor de los liberales y en contra del absolutismo.